miércoles, 19 de abril de 2017

Adiós, doctor: en memoria del gran Alfonso Medina, el gran cuidador de corazones

Doctor Alfonso Medina Fernández-Aceituno. Fotografía: Gobierno de Canarias






He conocido con muchísimo retraso pero infinita tristeza la muerte del cardiólogo Alfonso Medina Fernández-Aceytuno. A propósito de su desaparición, ha escrito el presidente de la Sociedad Canaria de Cardiología que el corazón mueve y se conmueve, en el caso de los médicos por el sufrimiento de los pacientes. Estoy segura de que el corazón de todos quienes alguna vez fueron sus pacientes se conmueven hoy a la inversa, para lamentar la marcha de un doctor cuya eminencia era superada solo por otras dos características intrínsecamente suyas: el británico sentido del humor con que él ayudaba a relativizar cualquier problema, físico o emocional, de sus pacientes, a sabiendas de que la risa también es una fantástica e intangible medicina, y su abrumadora sabiduría. Porque Alfonso Medina era, más allá de la medicina, un hombre sabio.