martes, 23 de junio de 2015

Un pacto desequilibrado y sin base electoral en Gran Canaria

El acuerdo CC-PSOE no solo rompe la norma no escrita de equilibrar Presidencia y Vicepresidencia entre las dos provincias, sino que exhibe además un inquietante autismo respecto al escrutinio de los votos emitidos en la isla con más votantes


Teresa Cárdenes



Un pacto que nace desequilibrado territorialmente, con un exiguo apoyo electoral en la isla con mayor número de votantes, Gran Canaria, y cuyo primer acto aportó hoy un plus de sectarismo político y freno a la pluralidad por la vía excluir de la Mesa del Parlamento de Canarias a los representantes de casi trescientos mil ciudadanos que ejercieron el 24 de mayo su derecho de sufragio. Así es, a juzgar por lo pactado y tras el primer episodio escenificado hoy en la Cámara autonómica, la reedición del acuerdo entre Coalición Canaria y el Partido Socialista para formar Gobierno en Canarias. Sus artífices no han dudado en dinamitar la norma no escrita de repartir la Presidencia y la Vicepresidencia del Gobierno entre las dos islas capitalinas y se proponen concentrar ambos cargos en manos de dos diputados electos por Tenerife. Por si esto fuera poco, la Mesa del Parlamento elegida este martes reserva para CC y PSOE cuatro de sus cinco puestos, con un quinto para el Partido Popular, y excluye de toda representación a los 220.000 electores que suman Podemos y Nueva Canarias, amén de a los 54.000 votantes de Ciudadanos, que ni siquiera ha obtenido escaño debido a los porcentajes mínimos de acceso establecidos por el sistema electoral.