viernes, 8 de agosto de 2014

"Llamé histérica al 112 y les dije '¡por favor, vengan corriendo que mi niña está azul y se me muere!"

Yurena Santana Ramos, la madre que salvó a su bebé de tres meses de un atragantamiento gracias a las instrucciones telefónicas de un médico del 112 Canarias, todavía recibe asistencia psicológica y se despierta a todas horas para comprobar que su bebé respira


La niña pasó diez días hospitalizada, pues el vómito que la ahogó alcanzó sus pulmones y le causó una neumonía, y su madre la velaba de día y dormía de noche en su coche junto al hospital



Yurena y Dailyn, en el salón de su casa.


"Estaba con la niña sobre la encimera de la cocina intentando darle un masaje cardiaco como me decía el médico por teléfono, presionándole el pecho. Tenía miedo y yo misma me decía, dios mío, es muy pequeñita y le puedo romper una costilla. Abajo oía las sirenas de las ambulancias y después unos golpes muy fuertes en la puerta. Fui a abrir con ella en brazos y me la quitaron de las manos. Me preguntaron: ¿cómo se llama la niña? Y yo les dije: "No sé…"